LAS COLONIAS
Atardecer de invierno.
Llovizna y hace frío,
El barrio estación, casi en silencio.
Me asomo por la ventana,
del caserón que va
quedandose sin techo;
vuelvo a mi primer hogar.
El viejo hotel Las Colonias,
Había dejado atrás épocas
de esplendor. El ferrocarril
comenzaba a despedirse
de sus pasajeros y la casona,
que ya era propiedad de
Mongo Andrine, parecia
resistirse a tanto olvido.
Un lugar donde vivir, un
trabajo para realizar. La FM
del pueblo, que no contaba
con dos años y un Federal
que empezaba a conocer
lentamente. La sopa de los lunes,
La cocina a leña que el dueño de casa
Se encargaba de encencer temprano.
al bar del comedor del hotel.
Recién llegado y nuevo en el pago
no entendía mucho aquellos comentarios
y conversaciones tan encendidas.
"Esto se termina, levantan el ramal,
está zona va a quedar abandonada".
Después lo entendí y comprendí mejor a su gente;
venía a aprender todo de Federal.
"Veni a sacar una foto", alguien advertía,
"puede ser una de las últimas".
Esa figura añosa y emblemática,
casi frente a la vieja estación pronto
desaparecerá para siempre.
Solo la memoria la regresará,
igual a tantos espacios de Federal,
que el recuerdo atesora.
Vuelven siempre,
se quedan nostálgicos y solitarios.
Son nuestros lugares y estén o no físicamente,
como sus dueños, regresan en canciones,
en voces que cuentan historias y en un
"Pueblo Alegre" que resiste y no olvida.
"Parada del forastero,
Fue en Federal para mí
El primer hogar que conocí
en suelo federalero".
(Juan Chiviro) Especial para DESDE FEDERAL.
www.desdefederal.com.ar
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